lunes, 19 de julio de 2010


Rusty hearts: Otra fotografía de mi colección en Flickr.


HUGO VILLARROEL ÁBREGO

martes, 13 de julio de 2010

Amigos y amigas:

El 14 de julio se celebra en El Salvador el día del Médico. También es el día en que se conmemora la toma de la Bastilla, durante la Revolución Francesa. En un 14 de julio, pero de 1933, los nazis se consolidaban como partido único en Alemania. Argentina se rindió ante los ingleses en esa misma fecha, dando fin a la guerra de las Malvinas. Nuestra humilde fiesta local, poco conocida aún en El Salvador, da espacio para que al menos los colegas se saluden entre sí, intercambien (con suerte) algún regalo y puedan degustar una rica cena con sus familiares. Durante ese día muchos médicos trabajarán muy motivados. Otros quizá no sean tan entusiastas... y no les falta razón.




Ser médico en El Salvador no es tarea fácil. Muchos médicos salvadoreños sobreviven con sueldos miserables y pasan, literalmente, hambre y necesidad. Otros ni siquiera tienen una plaza fija con sueldo y trabajan en cualquier cosa para seguir tirando. Aquellos afortunados que pueden optar a un postgrado mantienen viva la esperanza de un día vivir dignamente de su profesión... Muchos lograrán un diploma, que no es en sí mismo un pasaporte al éxito, éxito que para el médico de vocación no implica tan solo ganar dinero. Médicos talentosos no encuentran un nicho laboral, no tienen un padrino que les despeje el camino de obstáculos, carecen de recursos propios que les permitan lanzarse sin temor al competitivo mundo de la medicina privada. Aún aquellos que puedan darse el lujo de tener una clínica bien equipada en una zona rentable, deben hacer esfuerzos para captar, cautivar y mantener una clientela que cada día espera y exige más de ellos. No basta dejar la vida de lado para cursar estudios extensos y profundos... no basta que los estudiantes y médicos jóvenes sean sometidos a deplorables condiciones de trabajo con jornadas inhumanas en cuanto a duración y carga de trabajo... no bastan los maltratos, pan de cada día del estudiante de medicina: visto como nada por los médicos ya graduados y tutores, considerado "aprendiz" por el público usuario en los hospitales escuela. Se debe ser amable, estar bien presentado, ser gentil, compasivo, inteligente, suspicaz, hábil para la abstracción, diestro en la ejecución manual. El médico debe estar actualizado: se espera de él que lea textos, asista a congresos, que esté al día con los últimos avances y retrocesos de la ciencia... Pero además debe ser "correcto": los médicos nunca se enferman, no comen, no duermen, no tienen horario, no tienen privacidad, no tienen una vida personal.

Y la mayoría no se queja. Se bromea al respecto, pero la inmensa mayoría de médicos y médicas se siente orgulloso(a) de su profesión y de la lucha cotidiana que llamamos "ejercicio clínico". De alguna manera, a veces con el orgullo maltrecho y la autoestima a media asta, cada día se presentan a desempeñar lo que muchos llaman trabajo, lo que otros llaman "apostolado". Ninguno de ellos pide ser visto como un vicediós o como habitante del Olimpo, aunque en décadas pretéritas el prestigio público de la Medicina parecía rozar, ante los ojos del pueblo humilde, tales niveles. Se quiere vivir. Con dignidad. Con derecho a ser feliz, a sentirse realizado. No se pide ni se necesita otra cosa.

Saludos a todos los médicos de El Salvador, en su día. Que Dios Todopoderoso nos llene de sabiduría y amor, que no desmayemos en la lucha por perfeccionarnos a través del estudio y la investigación: tanto de los libros de ciencia como de la Palabra de Dios.

Hasta la vista.


jueves, 8 de julio de 2010

Amigos:

Hace un par de años me contactó Russo Dylan Galeas, hombre fuerte en quehacer literario, incansable luchador desde la trinchera de "Poetas Trabajando", un proyecto cultural y literario honesto y libre de compromiso. Russo me pedía libertad para postear en su foro literario mi primera novela, "En el Nombre de David". Poetas Trabajando tiene nuevo formato y actualiza sus contenidos.


Poliandra: Macro (una foto que tomé hace menos de una semana)


Russo me escribió hace pocas horas y ha escrito unas palabras sobre mi libro. Quiero compartir esas palabras con ustedes, palabras que me han emocionado.


Encuentro Con Hugo Villarroel Abrego y "En El Nombre de David".


"He leído y releído su novela, en mi opinión es uno de los más elevados trabajos literarios que he leído de escritores de nuestra patria incluyendo literatura universal. Sus trabajos engalanan y nutren mi proyecto literario.

"En el Nombre de David" de Hugo Villarroel Abrego es una novela que se acomoda en los anaqueles de los estantes de la biblioteca universal... Sólo el castigo de una publicidad anémica haría de esta novela grande, una joya poco leída. Los que hemos tenido la ventura de conocerla nunca la olvidaremos, perentoriamente la recomendamos y nos vemos obligados a rendir justicia a un escritor de nuestro tiempo y a su obra. Una radiografía historica a la literatura salvadoreña, ya sea, a la pasarraya o detenidamente confirmaría que han sido pocos, pero muy pocos, los creadores que han logrado pasaporte universal, sin quitar méritos a algunos que se han quedado estrictamente a caminar por los andenes y jardines locales del reconocimiento. Hugo Villarroel Abrego se suma a esos pocos rompe fronteras, su temprana obra literaria tiene la capacidad de esa virtud.

"En El Nombre de David" ha sido escrita con conducta literaria, extraordinario estilo, tono apacible, opinión humana, trama universal que atrae al lector a un mundo que tiene espacio geográfico en cualquier parte del planeta y en cualquier pecho de quienes lo habitamos. Hugo Villarroel Abrego y su trabajo literario estan escribiendo su biografía trascendental.


Russo Dylan-Galeas


Gracias, Russo, por tu nobleza.






Para que en tu casilla haya mucho más de lo que te importa. Descubre un nuevo Hotmail. Ver más

martes, 29 de junio de 2010

Hay una canción de Pink Floyd que me gusta mucho, a pesar que tiene tonadilla comercial. Se llama "Coming back to life", es decir, "De regreso a la vida". Un día de estos tomé una fotografía de un electrocardiograma que me impactó y la subí a Flickr, la titulé con el mismo nombre de la canción. La "posteo" en este espacio para ustedes, junto con algunas reflexiones sobre el título.



Vivimos la vida al ritmo de las exigencias de la sociedad en que estamos insertados. Este ritmo, a veces sincopado, por momentos frenético, rara vez conoce de descanso. Nos hace falta tiempo de sueño profundo y reparador, necesitamos tiempo para jugar, para leer, para meditar, para simplemente perderlo, sin sentirse culpables por ello. De repente, como invitada indeseable, nos puede sorprender el enfrentarnos a una enfermedad grave, con riesgo de desaparición física... O la sociedad puede ser testigo indiferente de cómo, impulsados por los instintos, podemos caer en falta, en pecado, en errores lamentables... Todo lo ganado se puede perder, en un instante. Pero la contraparte también es cierta: con decisiones justas y correctas, con coraje y sin medias tintas podemos decidir regresar a la vida que queremos. Dios es el aliado más grande que permite que esa milagrosa conversión sea una realidad en un mundo sobrepoblado de escépticos. No hay que tener miedo, no hay que ceder ante presiones indebidas. Nuestra meta es ser felices haciendo felices a otros, ser buenos haciendo cosas buenas a otros. No son principios gastados o ingenuos: la realidad que todos necesitamos, un mundo más bondadoso y amoroso, eso solo puede construirse desde la base misma de la sociedad, el corazón de cada uno de nosotros. Mi invitación es: volvamos a la vida todos los días, porque vale la pena vivir y ser felices.

Hasta pronto, amigos míos.

sábado, 26 de junio de 2010

Delicate one


Delicate one, originalmente cargada por Characuaco.

Para mis amigos:

Una muestra de mi colección de fotografías de flores. Si hacen clic sobre la imagen accederán a mi página de Flickr, en donde hay más de 600 fotografías originales de este servidor.

viernes, 18 de junio de 2010

Hace unos días, desde Argentina, me escribió Leonor Aguilar. Leonor es una mujer muy activa en las cosas de la literatura y ha gestionado que mi cuento "El Ángel de Praga", escrito con pocas pretensiones, se publique en la revista electrónica "LetrA-Z", de "poetastrabajando.com". Ella es Directora y Jefa de Redacción, por lo que me siento muy honrado. Les transcribo parte de su correo y les proporciono el enlace a la revista.







"He leído tus trabajos y te dejo una breve opinión.

"De los cuentos, creo que sabes que me gustan, si fuera de otro modo no te hubiera pedido permiso para subir a la revista algo de tu autoría. Me gustan mucho, al punto que no tendría empacho en compartir tus trabajos con los lectores de LetrA - Z cada vez que subes algo nuevo a tu blog. El Ángel de Praga estará en la edición del mes de Julio. Nuevamente te hago llegar mi agradecimiento

"De la novela... En verdad tu pluma es muy de mi gusto. Había leído antes En el nombre de David y me había causado una muy buena impresión. En esta llevas de muy buen modo una historia con muchas de las complejidades que caben en el ser humano, has sabido sumar las problemáticas y penetrar en los complicados recovecos de la persona donde el amor se anima a ser causa de las actitudes que llevan a actuar en consecuencia. Hay momentos en que puedo sentir lo que los personajes están sintiendo."



Gracias, Leonor, por tu finura y cortés atención a mi trabajo.

viernes, 11 de junio de 2010

Amigos, transcribo a ustedes una carta de José Manuel Torres Funes, hondureño de Tegucigalpa, amante del cine (su proyecto personal se llama "Cinefilia"). La carta reseña su experiencia de leer "La Última Vuelta de Tuerca".





"Le escribo como un lector que tomó su libro con el ánimo de leer algo para que se me fueran las horas. Así pasó, la lectura es rápida, las historias están bien conseguidas, siento que conoce muy bien a sus personajes, que los ha ido construyendo con el tiempo... metódicamente los ha ido esculpiendo. Algunas cosas me parecen melodramáticas, por ejemplo la relación del [Characuaco] con su hija y sus deseos de reivindicación... [Sin embargo] me ha parecido muy interesante que le da más fuerza y contundencia a los personajes [Abi y Juliana], esa relación lésbica que pervive en la historia, me parece que con ella usted ha explorado algo más allá del amor "normal"y en este caso fatídico, al que estaba predestinado...
"En general le felicito por esta novela, es un esfuerzo muy serio y supongo que gratificante, sostener una historia no es nada fácil. Me gustó "La Última Vuelta de Tuerca", creo que tiene un material importante que podrá seguir desarrollando... ¿Por qué no pensarlo más adelante como un guión cinematográfico? Siga escribiendo..."

lunes, 31 de mayo de 2010

Comentarios sobre "La Última Vuelta de Tuerca".


Recibí, hace algunos días, un correo de mi gran amigo y colega Dr. Juan Carlos Vargas B. Lo transcribo íntegro, porque es la sincera opinión de un lector, para mí algo inestimable.


"Hugo, muchas gracias por escribir la novela, me ha encantado, la disfruté mucho.Desde hace un par de semanas he querido escribirte para decirtelo; me gustó mucho.
La historia es muy buena, no pude predecir el argumento por los giros que le das; la paternidad del Characuaco, la relación entre Abi y July, el juicio,el Gambrinus... Si ví venir la paternidad de Lotario. Disfruté muchas frases, que paladee muchas veces: " le arrojó un hueso a su fiera interna", la descripción del Gambrinus, "pintado a brocha gorda..."
Me gustó mucho el personaje Chanita, me la imagino morena, fresca, inteligente, muy mujer sin llegar a la fatalidad, y me gustó mucho su papel.
También me gustó mucho Lotario, elegante ,controlado y controlador, noble, leal, me gustó mucho.
Juanito, el del bar, me parece conocido no porque yo frecuente bares, si no por la lealtad de personas que, como él,dentro de su accionar fuera de lo legal, son fieles amigos de sus amigos.
Tengo algunas curiosidades... He imaginado el origen de algunas inspiraciones de la novela... ¿Ciudad Península está inspirada ,un poco al menos, en Cartagena de Indias, Colombia?
El Characuaco , tiene origen en un conocido tuyo? porque se parece a algunos que conozco "dentro de su guayabera".
Creo que tambien he visto un par de veces al detective Marenco.
El recurso de colocar la portada de "La Gaceta Peninsular" me gustó y me hizo recordar las obras de Enrique Jardiel Poncela.
Me gustó la utilización de las " malas palabras" , equilibrado, sin abusos.
Otra pregunta: ¿cual era la canción de Sabina? ¿"La canción de las noches perdidas"?
Esto no es una crítica, es una identificación del cardiólogo que se le mete al escritor , sin abusar. Con tu relato me llevaste de paseo a la infancia tambien cuando usas figuras de hace años en nuestras vidas.
Me pongo de pie y hago una reverencia a la inmensa ternura del niño levantando al angelito caído, me anudaste la garganta y hubo un pequeño oleaje salado dentro de mi que asomó por los ojos.
Dentro de todo, tengo un reclamo que hacerte: por tu culpa , y por estar dándole vueltas a la tuerca llegué tarde un par de veces al trabajo. Pero te perdono y puedes volverlo a hacer.
Hugo, de verdad que he disfrutado mucho el libro, te felicito y envío un enoooorme abrazo de amistad y agradecimiento por tu obra.

Juan Carlos".



Una definición de amistad.

Lo que escribo a continuación lo escribió Anita Mijango, una amiga excelente, una hermana en Jesús y una compañera de vicisitudes. Creo que es un bello testimonio sobre la amistad y lo escribió para mí. Léanlo.
Gracias Anita, esto solo habla de la excelencia de tu alma.
"Tus alegrìas, tus triunfos y tus éxitos no son mìos,
pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida,
me limito a apoyarte, a estimularte
Y a ayudarte, si me lo pides.
No puedo trazarte lìmites dentro de los cuales debas actuar,
pero sí te ofrezco ese espacio para crecer.
No puedo evitar tu sufrimiento cuando alguna pena
te parta el corazòn,
pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos
para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quien eres ni quien deberìas ser,
solamente puedo amarte como eres y ser tu amiga".

martes, 27 de abril de 2010


I

Miénteme:

Me duele menos tu mentira

Que la suma de todas tus verdades.

Sabes

Que en este corazón

Todo agravio se olvida

Toda pena se llora

Sin dejar huella

En mi memoria.

Adereza el sebo

Y lánzame el anzuelo

Cuéntame una fábula

Recítame otro verso.

Mis ojos siguen

La trayectoria de tus dedos:

Ofreces mundos ajenos,

Insolentes,

Donde la pasión se hace verbo

Pero el amor muere

En silencio.

Créeme que te creo

Que no finges sin motivo

—Un ataque de celos,

Una muestra de cariño—

Pero

En los ritos del deseo

Mi carne ya no siente

Lo que el gesto sugiere

Y me quedo

Con los brazos abiertos

Mirando al cielo

Soñando despierto.

Así que miénteme

Otra vez

Y dime que lo sientes

Dime que te duele,

Miénteme otra vez

Quizás pueda creerte

Cuando prometas volver.


Este es uno de los poemas de mi colección "Boleros Chinos". Ojalá y puedan ustedes, amigos, darme su opinión.

martes, 6 de abril de 2010

ROCK, LITERATURA Y CORAZÓN.


Desde mi adolescencia conservo recuerdos de mi iniciación en la música rock y la literatura. Aunque parezca extraño, yo ignoraba que mi afición a la batería e instrumentos de percusión iba algo más allá de una simple preferencia o inclinación personal: en realidad provengo de una familia en donde la música ha sido no solo objeto de culto, sino hasta modo de vida. Mi abuelo no solo era músico, era baterista y director de su propia orquesta (Willy Villarroel, Q.D.D.G.) allá por los años 40 y 50, en Chile. Mi mismo padre (Hugo Villarroel Menesses) fue cantante muy destacado y percusionista y no pocos lo recuerdan en esa faceta bohemia que lo sacó de su país natal y lo trajo hasta estas tierras salvadoreñas.

La música fue, con toda razón, parte central de la vida familiar. Los Ink Spots, Sinatra, Tony Bennett, Little Richard, Bill Haley, Sergio Mendes, The Temptations y, muy a tono con el cambiante espíritu Villarroel, también Ravel, Borodin, Beethoven, todos ellos formaban parte de las veladas en familia. Cuando desde los trece o catorce años empecé a inclinarme por Pink Floyd, Emerson-Lake & Palmer, Jethro Tull y Genesis, el ceño fruncido de mi padre no hizo sino encender un poco más ese espíritu rebelde de adolescente. Me sentí muy alegre cuando pude ensayar, muy jovencito aún, con la estudiantina del Instituto, pero sentía aversión por las tonadillas anodinas semifolklóricas y no duré mucho en ese intento. Fue entonces cuando comencé a escribir poesía, a actuar en teatro escolar (aún adaptando textos) y a aprenderme de memoria las partituras de percusión de mis bandas favoritas. Mi ídolo era Nick Mason, y sigue siéndolo. Admiraba cada golpe de baqueta, cada gesto, cada ritmo que naciera de las manos de ese bigotudo (al menos en los setentas) pero apacible baterista.

Ya estaba casi cuarentón cuando realicé uno de los sueños de mi vida: tener mi propia batería. A vista y paciencia de mi esposa y mis hijos empecé a desentumecer las muñecas y a practicar redobles. Me sentía impotente, torpe, un poco estúpido. Pero persistí. Algo así como mi trabajo literario, que ha ido sobreviviendo a la par de mi trabajo como cardiólogo y que, modestamente, me ha dado muchas satisfacciones, así como algunos sinsabores. Arruiné en el proceso un juego completo de parches y astillé varias baquetas. Persistí. Poco a poco los ligamentos se flexibilizaron, el ritmo empezó a cuadrar, los efectos empezaron a sonar convincentes. Creo que lo mismo ha pasado en mi literatura. Me reconozco como un hombre que, en cuanto al arte, está en crecimiento, en algún estadío a medio camino entre embrión y feto. Pero, como en todo proceso, espero que lo mejor esté por venir. Mientras tanto, seguiré practicando con Atomic Rooster, King Crimson, Rick Wakeman, Genesis y toda esa caterva de locos visionarios que iluminan mi vida con su música.

6 de abril 2010.

lunes, 29 de marzo de 2010

SOBRE UNA CANCIÓN QUE HA CAMBIADO MI VIDA.

"Hoffnung". Una palabra que no significa nada para un hispanoparlante. Reggae en alemán... haría juego perfecto con un torero noruego. Jan Delay es un artista poco conocido fuera del centro de Europa, pero que está levantando oleadas de críticas positivas. Las madrugadas insomnes en el Hotel Hilton de Praga se sobrellevaban mejor con música de fondo y, para mi alegría, la selección de música de MTV Deutschland era excelente.
Luego suena el reggae, "Hoffnung". Y con las notas nace también la magia. No soy seguidor de Marley y las cadencias chiclosas de ese ritmo nunca han sido de mi preferencia. Pero la voz nasal de Delay empieza a sonar y vale la pena abrir los ojos, incorporarse de la cama y ver el video clip, aún con los ojos encandilados por la luz de la pantalla. Asombrado, veo un pasaje invernal post-armagedónico y a un barbudo sobreviviente vagando con su perro... Quedé preso desde ese instante no solo del cremoso blanco y negro de esa obra de arte fílmica, sino de la maravillosa ejecución y ternura de la canción. El mensaje es simple... el mundo puede ser hostil, frío y solitario, pero la música rescata al hombre y a su alma. "La música es bella" canta Delay, y nos recuerda que siempre hay esperanza, que el esplendor de la creación humana universal, la música, nos nutre, nos da color (literalmente, el blanco y negro del video pasa a full color) y genera paz y alegría aún en la peor de las adversidades. La canción termina con una memorable sección de instrumentos de viento y coros, con un tono casi épico...

Si alguien quiere ver esta obra maestra y oír la canción, búsquen en YouTube "Hoffnung", por Jan Delay.


Otra postalita de Praga, para los amigos...



viernes, 26 de marzo de 2010

En la entrada anterior hice referencia a los múltiples contrastes que encontré en la antigua ciudad de Praga... De hecho hago referencia al párrafo de ángeles y gárgolas, etc., etc...

Quiero mostarr a mis amigos un ejemplo gráfico, una fotografía que tomé casi al paso.



Como buen internista y clínico soy dado a la reflexión y a los ejercicios (a veces gratuitos) mentales con respecto a las cosas que ocurren a mi alrededor. No me había sentido tan impresionado por una ciudad en mucho tiempo, el impacto de Praga sobre mis sentidos e imaginación ha sido intenso y, en vez de disiparse con el paso de los días, se agiganta y dificulta que me inserte, otra vez, al menos con comodidad, en mi entorno cotidiano. No es que El Salvador me resulte poco atractivo: mi concepto de patriotismo se define como la imposibilidad de ser feliz en otra parte que no sea este pedazo de tierra a medio camino entre Norte y Sur. Pero Praga intoxica y deja un resabio de sabor que genera adicción. La fotografía humildemente pretende reflejar el crecimiento del monstruo tecnológico alrededor y, por desgracia, quizá a expensas de lo tradicional. Estos son los contrastes a los que me refería, aunque de manera un tanto inespecífica, en la entrada anterior.

El contraste nos define. Los diálogos internos, los que nadie sino nosotros mismos podemos escuchar, reflejan la parte de nosotros que deseamos cultivar en secreto, en la habitación trasera de nuestra vida. Pero la faceta que denominamos "persona" y que está a la vista de todos en ese escaparate que es la vida pública y que nos convierte en ciudadanos, esa entidad presentable ante el mundo, tiende a ser como la imagen que se refleja en el cristal de la fotografía: el edificio histórico, el arquetipo clásico, lo que aprendimos en la más tierna infancia, el conjunto de traumas, la colección de fantasmas y entelequias termina apareciendo, quiérase o no, reflejado en el edificio moderno y multifuncional (la persona) que exhibimos ante el mundo. El yo antiguo (a veces imposible de restaurar) y el yo moderno en construcción son parte integral de un mismo organismo. ¿Cómo conciliar a ambas partes? ¿Es necesario conciliarlas para no caer en la esquizofrenia?

Lo que sé es que esos contrastes dan sabor a una existencia que se sabe finita. Dios bendiga los contrastes.



domingo, 21 de marzo de 2010

Desde Praga, República Checa


Nunca en tan poco tiempo habían pasado por mi mente tantas unidades temáticas sobre las cuales escribir, todas ellas ficción mentirosa, más inspiradas en la realidad de lo que estoy dispuesto a aceptar. Hablo de ángeles, gárgolas, absenta, vino, callejuelas, avenidas, vitrales, escaparates, hostil cortesía y obsequioso desdén, risas a medias, silencios asolapados, la vida en una avalancha de detalles tan intolerables como fascinantes...




Quizás el morbo de explorar una realidad paralela y tan ajena como deseada explica ese interés patológico en los detalles. Pero a la vez la información resbala desde mi corteza cerebral, negándose a ocupar espacio, conspirando para un olvido involuntario que, de algún modo deploro pero que no es indigno, a su vez, de celebrar.
¿Será el efecto de la absenta y nada más? Espero que les guste la foto, voy de todas maneras a subirla a Flickr.

viernes, 12 de marzo de 2010

OPINIONES SOBRE "LA ÚLTIMA VUELTA DE TUERCA"


Es una gran satisfacción transcribir comentarios de mis lectores. Se aprende mucho de cada comentario... Cada idea es como una semilla, algo que al germinar podría dar frutos insospechados.

Rosa María Córdova (24 diciembre, 2009):
"...He terminado de leer tu obra... Me han gustado algunos temas:

1. El amor...
2. La pérdida de una hija, es la locura, es como un anochecer eterno... los recuerdos pueden ser heridas también eternas.
3. Me encanta la descripción de lugares y de cada uno de los personajes.
4. La referencia a Barnabás Collins.
5. Lo único que te objeto: trata de alejarte de la medicina, que es nuestro mundo, pero sería un buen ejercicio para ti explorar algo fuera de ese contexto.
6. "Padre"... sinónimo de héroe y lucha...
7. La pasión desbordante de lo prohibido, la estupidez del que se engaña al decirse a sí mismo "puedo manejarlo".
8. Se puede oler el miedo que tenemos a nosotros mismos.
9. [Recibiste] buena asesoría legal.
10. Cuando te enamoras todo parece fluir sutilmente. Ese es el engaño.
11. [Ironizas] sobre la vanidad de nuestras sociedades".



Como muestra de cariño, publico una foto de mi pequeña colección titulada "Plastic Wars", disponible en Flickr.

martes, 15 de diciembre de 2009



El día 12 de diciembre de este año (2009) AB Corporación patrocinó otra presentación de "La Última Vuelta de Tuerca". La iniciativa surgió de una admiradora del libro, mi amiga Rosa María de Zamora, quien invitó a amistades y compañeros de trabajo para otro desayuno-conversatorio (La Panetiere, Santa Elena), algo que parece funcionar muy bien para la promoción de mi novela.






Sin embargo, contrario a lo esperado (¡Gracias a Dios!) la plática derivó a terrenos íntimos, a jardines secretos. Hubo testimonios de amor, confidencias, casi se derramaron lágrimas. Pero lo insólito no radica en que se exhibieron las emociones. Lo que llamó más mi atención es que una buena parte de los asistentes no se conocía entre sí, no se habían visto en su vida y ni siquiera sabían de la existencia de sus compañeros de mesa. Pero la emoción desbordaba y el cariño nos contagió a todos. Vamos, si la literatura es un buen pretexto para que estas cosas ocurran... ¡Bendita seas, literatura!


sábado, 5 de diciembre de 2009


TESTIMONIO DE GRATITUD.

En los últimos meses, y después de varios eventos relacionados con la presentación de "La Última Vuelta de Tuerca" en el Centro Español, creo que llegó la hora de actualizar este blog y hacer patente mi gratitud a todos aquellos que han visto a mi persona como un auténtico literato en crecimiento y que, en tal sentido, han apoyado todas mis iniciativas:

1. Laboratorios López, que patrocinó, gracias a una gestión de Carlitos Rivera Richardson, un exitoso desayuno-conversatorio en Restaurante Basilea;

2. Una segunda presentación patrocinada por Laboratorios BIAL, realizada en Librería La Casita;

3. Presentación para el Club Rotario de Santa Tecla, donde además impartí una conferencia sobre Novelística Salvadoreña (muchas gracias a Mauricio Andino por gestionar tan bonito evento).

El sillón vacío bajo la lámpara es una invitación para una pausa en el camino. Para pensar. Para volver a sintonizar el alma con todo lo que ocurre alrededor, para afinar el tono, encontrar la rima perfecta.

martes, 14 de julio de 2009

"La Última Vuelta de Tuerca" En el Centro Español.




Fue un evento muy emocionante. La organización impecable, la solícita atención de mi esposa Silvia Yanira, la asistencia de amigos (Gerardo Rivera, Víctor Segura, Franklin Mónico, Rina Perla, entre otros), las finas cortesías de los socios del Centro Español (en especial de los señores Balseiro, Bonet y Serra), las cálidas palabras de Roberto Laínez... ¿Qué más se puede pedir? Pues la presencia de los medios, en especial de los reporteros de la sección Cultura de la Prensa Gráfica. ¡Estoy muy agradecido por la excelente cobertura periodística! Transcribo el artículo completo:

Un escritor de corazón

La novela “La última vuelta de tuerca” es el más reciente trabajo del escritor y médico cardiólogo Hugo Villarroel Ábrego. Una historia sobre las complejidades del amor, los conflictos del corazón, pero también sobre la cotidianidad de los seres humanos.

Escrito por Patricia Cruz
Lunes, 22 junio 2009

Como cardiólogo que literalmente ha tenido el corazónen sus manos. Lo conoce, lo ha visto. “Era inevitable que pensara en el corazón y en males de amor”, admite Hugo Villarroel Ábrego. Quien tuvo que combinar su profesión médica con el oficio de escritor, por lo que escribir esta novela le tomó unos cuatro años en los que como él mismo dice “el libro estuvo migrando entre mi escritorio y la gaveta”.

Con la misma disciplina que aplica como médico, trabajó junto al poeta Roberto Laínez en la edición y cuidado de la novela. “Hemos trabajado en un proceso con Roberto, el cual a veces parecía jardinería y a veces construcción de albañilería”, explicó Villarroel. Así es como los personajes de la historia fueron tomando forma y fuerza.

“En este libro se habla de un taxista, characuaco, que se reencuentra con su hija después de mucho tiempo y trata de reconstruir aunque sea de una manera relativamente secreta y de poco perfil ese vínculo de amor, habla de amores que se han alejado mucho y se han reencontrado en el tiempo aunque esto generalmente lleva a crisis, los reencuentros llevan a crisis y la crisis lleva a sufrimiento psicológico. Quisimos darle personajes lo más parecido posible a los que vemos todos los días de carne y hueso”, explicó el autor.

Por su parte, Laínez aplaudió la disciplina mostrada por el autor a la hora de la edición, además de reconocer que la obra cuenta con los momentos de remanso y de intensidad requeridos en una novela. Es ese ritmo lo más difícil de alcanzar al escribir en este género: “Lo importante es que la novela cobre un ritmo y lo sostenga, que sea una novela que te module, es decir, que te de momentos de reposo pero también momentos intensos”, afirmó.

Agregó que la mayor valía de la obra radica en los personajes mismos, esto sin desestimar la historia misma: “creo que la gran fuerza de la novela radica en la construcción de los personajes, son personajes sólidos, que los sentís viviendo” detalló. La historia se desarrolla en una ciudad-estado, inexistente, pero pese a ello evoca paisajes de San Salvador, y así como puede serlo, puede que no", agregó Laínez.

Esta es la segunda publicación de Villarroel, su primer libro “En el nombre de David” lo publicó en 2004, una autopublicación que circuló más en su círculo de amistades. Su nueva novel, también autopublicada, tiene como objetivo llegar a más público, por ello también optó por solicitar asesoría editorial.

Pero ¿qué hace un médico escribiendo? “Exorcizando demonios propios”, responde presuroso Villarroel. Y agrega: “Uno es el catalizador de muchos procesos de vida de otros, somos el pararrayos de las emociones y el dolor de muchas personas. La carga de dolor, de frustración, de pena y de victorias y derrotas de la vida de mis pacientes me impregna y necesito expresarme”.

Ser escritor de tiempo completo “sería un sueño”, afirma Villarroel, pero sus pacientes lo demandan por lo que de momento ve difícil esa posibilidad. “No me imagino dejando una cosa del todo. Por momentos sueño con dedicarme a la literatura, es como un matrimonio de conveniencia”, el que tiene entre la medicina y la literatura, concluyó Villarroel.

PERFIL

Nombre:

Hugo Villarroel Ábrego, San Salvador 1964.

Trayectoria:

Médico cardiólogo de profesión. En 1994 ganó el Premio Nacional de Cardiología. En la literatura se inició en 2002, publicó su primera novela en 2004 llamada “En el nombre de David”. Su más reciente novela “La última vuelta de tuerca” se encuentra actualmente a la venta exclusivamente en Librería La Casita, su precio es de $14.5.




Sigo recibiendo ofertas para la promoción de la novela:

Una reunión en casa de mis amigos Licry y Leopoldo Bicard;
Presentación en el Palacio de la Cultura de Santa Tecla (idea de Roberto Laínez);
Presentación en la Feria Centroamericana del Libro, en San Salvador (A petición de la Editorial Roxsil);
Presentación para los estudiantes de la Universidad Evangélica de El Salvador (idea del
Rector, Dr. Víctor Segura Lemus).

martes, 21 de abril de 2009





"La última vuelta de tuerca": un poco de historia.

Para empezar, quiero agradecer a las personas que me han hecho llegar sus comentarios sobre mi segunda novela. Cada una de ellas tiene una visión particular, muy propia e irrepetible, pero he notado que hay una convergencia notable de ideas hacia ciertos elementos temáticos y estilísticos del libro:

1. Su estructura, que parece evocar un guión cinematográfico;
2. La facilidad con que la historia se deja leer, generando cierta avidez por leerla de un tirón;
3. La capacidad del texto para despertar emociones muy intensas y variadas.
Esto me lleva a hacer alguna gimnasia mental y, despupes de un par de semanas de cavilación, he llegado a algunas conclusiones:

1. Sí, no se puede negar que antes de escribir el libro lo veía en secuencias de imágenes, como si se tratase de las escenas de una película.
2. En contraposición a "En el nombre de David", mi primera novela, el desarrollo lineal del tiempo ha facilitado la lectura, aunque me preocupa que esto lleve, en el futuro, a un estilo de escribir más parecido al de los bestsellers que al de los literatos que siempre he admirado. No puedo, sin embargo, quejarme. El barroquismo de primer libro fue más un ejercicio de autocomplacencia que un intento de comunicación con los lectores.
3. Mi mayor satisfacción, lo confieso, se basa en la capacidad de la novela en despertar emociones. Creo que esto ha sido posible por dos razones. En primer lugar, la prosa poética puede seducir al niño interior del lector, en especial si se adorna con elementos épicos, no importando lo modesto del escenario o lo simple o complejo de la acción. Segundo, los personajes son muy emotivos per se, soportan una pesada carga afectiva que los desborda, al parecer, y tomando en cuenta las opiniones recibidas, contagiando al lector.

Esperaré otras opiniones y puntos de vista antes de seguir arribando a conclusiones. En mí hay, además del escritor en crecimiento, un hombre de ciencia que necesita de evidencia, que trata de colectar y sistematizar toda la información posible antes de validar la hipótesis que considero fundamental: Creo que vale la pena seguir escribiendo.

En subsecuentes entradas del blog comenzaré a narrar el proceso creativo que llevó a la publicación de esta novela.


Hugo Villarroel Ábrego.


  

 

sábado, 11 de abril de 2009

Crítica de "La última vuelta de tuerca".

Transcribo a ustedes comentarios de un lector (para mí desconocido) que leyó una versión preliminar de "La última vuelta de tuerca", por encargo de una conocida editorial en español, con la que, por desgracia, no logré alcanzar un acuerdo.

"La historia está bien planteada, la intriga se va desvelando poco a poco y logra atraer la atención del lector... Se accede al contexto, sobre todo, a partir del Characuaco y sus múltiples recorridos en el taxi. La trama está bien manejada, es consecuente y resulta atractiva... Tiene posibilidades comerciales..."

Al reconsiderar ciertas críticas -válidas- sobre la estructura narrativa y carga prosística, decidí reescribir la obra con un solo narrador semi-omnisciente.
En subsecuentes actualizaciones iré acotando datos del proceso creativo que culminó con la publicación de la novela.


Hugo Villarroel A.

Agrego al blog la fotografía original de Edu Villarroel que sirvió de inspiración para la portada del libro. Gracias, hijo mío.



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