sábado, 3 de diciembre de 2011

SER LIBRES...


La libertad, ese derecho que damos por descontado. Ese libre tránsito físico y de pensamiento tan poco valorado por lo cotidiano y gratuito... ¿Se puede ser libre? ¿En un mundo cono éste donde a medida que estrechamos y reforzamos el cerco de seguridad a nuestro alrededor vamos recortando, al mismo tiempo, nuestro espacio vital, nuestro campo de juego? ¿Cuándo empezamos a tener miedo, tanto miedo que ya no sabemos a qué temer porque le tememos a todo? Hay incertidumbre, ansiedad flotando, miedo a un futuro que, por estar en construcción, añoramos torcer con ventaja propia...
Basta. Fe y conocimiento, las bases de la sabiduría, son los antídotos universales. Toda comprensión de lo evitable y aún de lo inevitable ayuda a entender este miedo invalidante, aceptarlo como propio, cortejarlo, mentarle la madre y arrugarlo en un puño... este es el principio del fin de toda infelicidad. 

Hasta pronto, no teman. Se puede ser libre aún en cautiverio físico... Pero también se puede ser un prisionero sin que nadie restrinja el paso en ninguna dirección. Recuerden, se nos ha dado el mundo en heredad.

Hugo.

3 comentarios:

  1. ME GUSTA SU PROFUNDIDAD Y MADUREZ, HAS CRECIDO,FELICIDADES

    ResponderEliminar
  2. Anónimo4:32 p. m.

    es increible como unas simples letras se puenen convertir en increibles fraces en sus manos

    ResponderEliminar